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Nuestra Blanca Navidad

St. Louis, Missouri (MO), donde nace el Río Mississippi, donde Mickey navegaba su barco a vapor y donde Tom Sawyer vivió sus aventuras de la mano de Mark Twain. Queda a dos horitas de auto de Terre Haute, atravesando el estado de Illinois. En el camino, por autopista, volaba nuestra imaginación más y más, al descubrir ciudades con los nombres Vandalia -como la marca de trajes de baño-, Pocahontas -ya saben-, Pierron -para delirar un poco en français…

…y empezó a nevar. Pasamos por un Lago Plateado “Silver Lake”, donde la nieve se depositó sobre el hielo que lo cubría y lo convirtió en blanco. Yo venía manejando, así que no pude disfrutar tanto del paisaje como mi copiloto :) De repente llegamos a Líbano (Lebanon) y más tarde a Troya (Troy). Sí, se hizo un poco largo, pero veníamos siguiendo al GPS mientras entrábamos en una ciudad muy pintoresca llena de autopistas con rulos.

Como no podía ser de otra manera, me pasé de la salida para nuestro primer destino: el Science Center /sains cenr/, pero gracias a eso fuimos a parar a una zona de Señoras Casas: Grandes, sólidas y nevadas. Repito, yo no podía ver mucho el paisaje: camino desconocido, nievecita garuando + hielito depositado. Pero dice mi rabillo del ojo que parecía una postal navideña.

Mi copiloto tampoco podía ver mucho el paisaje: camino desconocido, nievecita y hielito + ¡Lía al volante! Por eso no hay muchas fotos, sino hasta llegar a destino. "Destino" cerraba temprano porque era víspera de Navidad, y el propio 25 es un día en que TODO está cerrado… Este detalle pasa inadvertido cuando uno tiene a la gran familia para “reunirse con” (transparencia de la estructura del inglés… ¡perdón! En buen castizo sería “cuando uno tiene a la gran familia con la que reunirse”). Y estamos disfrutando solitos de una Navidad distinta. :)

Anoche cenamos a eso de las 8pm en un restaurant, nos conectamos por skype con la flia, que festejaba en Buenos Aires y hasta brindamos todos juntos a sus 12. Acá, en central time, eran las 9pm, para mi hermano, en Aspen, eran las 8pm. Y a nuestras 11pm fuimos a la Basílica Catedral de St. Louis para escuchar al coro y el preludio de la Misa Navideña, que empezó a las 12 y duró casi 2 horas de excelente música, armonioso diseño y laboriosos mosaicos…

Mi copiloto, Bilbao, algo somnoliento, empezaba a relajarse después de haber trabajado mucho en la semana con 5 aviones y 3 destinos en 4 días. A la salida de la iglesia, que estaba repleta, nos esperaba el blanco paisaje de las tarjetas para que lo caminemos hasta el auto. Aquí algunas fotitos ¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!

Bajo cero pero sin Viento: Arte natural

Mosaicos en la Basílica de St. Louis

Don Bilbao somnoliento a las 2am

Nuestro deseo de Paz interior para nuestros seres queridos

Paz exterior también

Navidad con Nutcracker

Mi nutcracker

¡FELIZ NAVIDAD!

FELIZ NAVIDAD

De compras a la madrugada


In Spanish and French to enjoy! Translation by my new French friend Anne-Lise, over a hot chocolate in a snowy afternoon! Traducción al francés por Anne-Lise, chocolate caliente de por medio, en una tarde nevada de Terre Haute, Indiana. Traduit par mon amie Anne-Lise + du chocolat chaud + tard enneigée. 

Este espacio va dedicado a mi prima Sami. Cet espace est dédié à ma cousine Sami.

Los grandes anuncios de increíbles ofertas me habían llenado la cabeza. Iba a tironear de la botamanga del pantalón, el mejor pantalón del mundo, que yo había visto primero, para ganarle de mano a esa desconocida. ¡Ja!
Les grandes annonces pour les incroyables soldes, m’ont convaincus. Je m’apprêtais à me battre pour un pantalon, le meilleur pantalon du monde, que j’avais vu la première, pour le saisir avant une inconnue. Ahaha

   
Con las garras afiladas, a pesar de los -7°C (no obvien el "-" = "bajo cero"), Santi me despidió desde la cama mullidita y tapado hasta la boca mientras yo partía a encontrarme con 2 amigas que me llamaron a las 4.50am para que no se me pasara la oportunidad. Muy bien emponchada, por cierto, comí una dona con los guantes puestos y encontré a las chicas en la esquina.
Les griffes acérées, même avec les – 7°C ( à noter le "-" = " en dessous zéro" ) ; Santi m’a dit au revoir depuis le lit moelleux et la couverture jusqu’à la bouche alors que je partais à la rencontre de 2 amies qui m’avaient appelé à 4:50 du matin pour ne pas louper cette occasion. Bien couverte, j’ai mangé un donuts avec les gants et j’ai rencontré les filles au coin de la rue.
Las calles no estaban atestadas de gente, sino más bien de hielo, y, ya saben : "al que madruga Dios lo ayuda".  Les rues n’étaient pas remplit de gens, mais bel et bien de verglas, et vous savez: " le monde appartient à ceux qui se lèvent tôt ! "
   

No sólo me hizo apreciar la ciudad con un cálido sol de mañana, sino que también puso en mi camino Unos Cupones de Descuentos Celestiales! Non seulement il m’a fait apprécier la ville avec un soleil chaleureux du matin, mais il m’a en plus laissé des coupons de réductions sur mon chemin!

Lo cierto es que hay lugares que, en buen porteño, son un curro. Otros, por más que hagan las mejores rebajas, son igualmente inalcanzables. Por último, están los que valen la pena. Arduo trabajo de las principiantes, recorrimos de todo un poco hasta que encontramos, tal vez, lo que buscábamos.
La vérité est que certains magasins ne font pas de réductions. D’autres, malgré leurs rabais, restent très chers. Pour finir, il y a ceux qui valent la peine. Après un travail laborieux des novices, nous avons repérer les lieux jusqu’à ce que l’on trouve ce que nous, peut-être, pensions chercher.





La verdad también es que las chicAs estábamos espléndidas, y los chicos... La vérité est que les femmes se sentent splendides, et les hommes …

¡¡¡¡Se dormían en los sillones del Mall!!!!
S’endormaient sur les fauteuils du centre commercial!!!
Santi me esperaba a la salida de un probador. Se imaginan que con las capas y capas de ropa que me TUVE QUE poner para protegerme del frío, tenía una buena pila de ropa cada vez que entraba, y lo peor, es que había que decidirse antes de las 12 del mediodía, porque a las 12.01, el descuento sería del 25% y no del 40%. ¡Eran las 10 de la mañana y me parecían las 2 de la tarde!
Santi m’attendait à la sortie d’une cabine d’essayage. Vous vous imaginez bien qu’avec les couches de vêtements que je devais porter pour me protéger du froid, j’avais une grosse pile de vêtements chaque fois que je me rendais dans la cabine d’essayage, le pire était qu’il fallait se décider avant 12, car à 12 :01, la réduction serait de 25% et non de 40%. Il était 10 heures du matin et j’avais l’impression qu’il était 2 heures de l’après-midi !
Igualmente, el hormiguero estaba cada vez más intransitable y andar de compras con hombres, chicas, saben que no es tan divertido. Así que, después de elegirle un lindo abrigo nuevo (no se pierdan la foto de ese bombón, que es mi marido) -al mismo precio que cualquier otro día, pero con el sabor a que Éste Era El DíA- entendí que ya había concluido mi Black Friday. La fourmilière était également de plus en plus bondée et aller faire les soldes avec les hommes, chères lectrices, ce n’est pas si amusant. Lorsque, après lui avoir choisi un manteau d’hiver ( Pensez à regarder la photo de ce canon, qu’est mon mari) – au même prix que n’importe quel autre jour, mais avec la saveur que c’était le Jour –J pour l’acheter-  j’ai compris que le Black Friday était finit pour moi.   

 Y nos fuimos felices, con un par de imperceptibles bolsas, a almorzar a un piso 95...
 Enfin nous avons été heureux, avec si peu de sacs, et nous sommes allés déjeuner au 95ème étage…


¡¡¡Qué sueñito después de comer!!!
Je m’endors après manger!
 

Black Friday (and Thanksgiving)

Ya nos comentaron que el Día de Acción de Gracias es más importante que Navidad para los estadounidenses. De hecho, nos invitaron a pasar esta velada, con pavo y todo, en casa de una familia amiga nueva. Sabemos que recibir gente en casa no es común en esta cultura, lo cual nos hizo apreciar aún más la invitación. Lamentamos que fue muy sobre la marcha y ya teníamos hotel pagado en Chicago. Incluso pensamos en postergar el destino para este finde largo un día, pero veníamos de Indianápolis, donde Santi trabajó el martes… con lo cual Terre Haute quedó atrás hace varios días y ya estamos en la movida de las grandes ciudades.


Descubrimos las promos del Black Friday. El día posterior a Acción de Gracias, la mayoría de los negocios hace ofertas especiales… ¡en horarios especiales! Por ejemplo, Macy´s abre sus puertas a las 4 de la madrugada… con el fresquete que hace me pregunto cuántos estarán allí desde tan temprano. Me corrijo: cuántas estaremos allí. Voy a tratar de levantarme sólo para vivir esta cultura de más cerca.


Ya esta mañana nos perdimos el desfile de Thanksgiving! Empezaba a las 8 de la mañana y era hasta las 11. Pusimos el despertador, pero el frío de ayer nos apaleó y no hubo ganas de salir temprano. No dejo de pensar que nadie iría al desfile tan temprano en Argentina (corregid si en alguna parte son tan tempraneros, por favor). Y pensar que en el Alto Palermo extienden el horario de ventas hasta las 4 de la mañana para Navidad… Saben a qué hora es la cena de Acción de Gracias, a la que nos invitaron?!


¡Hagan sus apuestas! El que acierta se gana un hombrecito de jengibre!!!
La cena de Thanksgiving a la que nos invitaron era a las 4.30pm :) Felicitaciones a los ganadores!!!

Un cuento para chuparse los dedos... de risa (?)

Santi me llevó a comer afuera a un restaurant que había probado en Miami y que tiene sucursal en Terre Haute. Entramos a las 3 de la tarde a almorzar y el restaurant acababa de abrir para cenar. Nos sentaron en un box para 2 y a los 30 segundos vino el mozo, que se presentó con nombre y apellido, que no entendimos, y nos avisó que nos iba a servir “tonight” (esta noche). Se arrodilló para quedar a nuestra altura y nos explicó las especialidades de la casa. Nos vendió un margarita que jamás habríamos pedido sin él no nos lo ofrecía con tanto ímpetu y a los 2’ cayó con las bebidas y a seguir charlándolos del menú. Rápidamente nos decidió, con lo cual no sé qué otras opciones hay en ese restaurant, pero lo que pedimos estuvo muy bien servido: primero llegó la guarnición de Santi, que era un cuarto de un repollo cortado con filoso cuchillo, rodeado de otras verduras, panceta y queso azul. Casi en simultáneo, un pancito recién horneado con manteca blanda para untar (que aproveché yo, porque Santi estaba ocupado con su plato). En cuanto Santi terminó su “side” ensalada, llegan los platos de carne con guarnición. Al segundo tenedorazo en mi boca, llegó mi segunda guarnición, que era un plato XL de papas fritas. Al cuarto tenedorazo, volvió el mozo a preguntar si estaba todo bien, si necesitábamos algo más y para avisarnos que volvería dentro de un rato. Uno con la boca llena trata de hacerle señas para explicarle que está todo bien, que se vaya no más. Al quinto tenedorazo, vino el jefe de los mozos para darnos la bienvenida. Este hablaba más pausado, así que dio tiempo de tragar para contestarle y pedirle más limonada (el refill). A los 30’ volvió nuestro mozo con la limonada y se retiró discretamente (después de haber atravesado su brazo por delante de nuestros platos para llegar a dejar la limonada junto con los otros vasos, del otro lado del box). A esta altura teníamos cuatro vasos: el lleno de limonada, el lleno de hielos de la primera limonada, el del margarita con sal gruesa alrededor y el de agua con hielo de rigor. En una pasada mágica, dejó el estuchecito negro con la cuenta. A partir de ese momento tuvimos unos minutos de paz, hasta que Santi supo terminar su plato.


- ¿Puedo retirar, señor? – yo tomando el plato y presto para irse sin molestar – ¿más limonada? – preguntó ya desde atrás mío, porque se estaba yendo prontito para no molestar.

- No, limonada no, agua, por favor.

- Agua y agua- repitió para sí el mozo, al ver que yo sólo tenía hielos en mi vaso.

Trajo el quinto vaso a la mesa, pero mi agua vendría en una jarra, para hacer el refill sobre la mesa y dejar un charco todo alrededor. Con un gesto de “ya vengo con un trapo”, se retiró raudamente. Santi y yo aprovechamos para comer las papas fritas que Santi sacudía sobre el platito de pan pasar sacarles el exceso de sal y pimienta.



- ¿Algún postre? – cayó el mozo, sin el trapo, pero ya no importaba… Yo, con una sonrisa en mis labios, hundía mis últimas papas fritas en el kétchup y las saboreaba de a una pensando en cuando escribiera este cuento. –Aquí está el menú de postres – continuó, mientras estiraba su brazo una vez más por delante de la cara de Santi. Se arrodilló una vez más y le explicó cada opción. Santi, telepáticamente, no me estaba diciendo “pidamos el brownie”, me estaba diciendo “¡este mozo es para la Silvia y Hernán!”

Ante la promesa de retirarse para dejarnos decidir, nos reímos y terminamos las papas. Volvió el mozo.

- ¿Todo bien?

- Sí, aunque las papas un poco saladas.

- Ah. – haciéndose el boludou– ¿Les puedo preguntar de dónde son? ¿De España?

- De Arj…

- Yo tengo una girl –dudó– una girlfriend de España. Sí, sí. Muy divertida, la pasamos bien. Yo viajé por Europa y quiero ir a Sudamérica. Ahora con ella bailamos salsa y merengue porque el baile de acá es un muy – y se puso a hacer unos pasos robóticos con sonido de música tecno que salía de su boca con una mínima eyección de saliva. Se rió y se fue.

Santi y yo, ya no podíamos esconder la risa y miramos el menú de postres y nos decidimos por el brownie. Cuando el mozo vino a buscar el pedido, venía intrigado y nos preguntó qué hacíamos acá. Pude llegar a decirle que estaba estudiando y enseguida nos contó que él también estudiaba y algo más de su vida y me preguntó si cuando volvía a Venezuela iba a enseñar inglés.

Ahí pudimos aclararle que éramos de Argentina y con genuina duda nos preguntó si el carnaval de Brasil también era típico de Argentina. Se fue con el pedido del postre y volvió con la torre de brownie, la nueva cuenta en el estuchecito y unas tímidas palabras en castellano: “HaBLo pokhito”. Sabía que Buenos Aires era una gran ciudad y la comparó con Terre Haute, tiró abajo Terre Haute y dijo que la movida estaba en las grandes ciudades, que eso le gustaba. Confesó que quería probar el vino de Mendoza, no sé qué más y que le gustaban las señoritas (esta última palabra en gracioso español).

En un par de bocados devoramos el postre y volvió el mozo para que Santi pagara. Mientras esperaba la tarjeta aprovechó para conocer nuestra vida más a fondo: si Santi era estudiante, si nos habíamos conocido acá. Santi le explicó que él vino a trabajar acá porque yo venía a estudiar acá. El mozo con asombro dijo:

- ¡Eso fue obra de Dios! ¡Ustedes sí que fueron iluminados! – E hizo un gesto, con ruido y todo, de plato volador aterrizando sobre nuestra mesa con dos luces que nos alumbraban.

Claramente, esa fue una versión libre de “vos tenés más culo que cabeza”. Cuando nos devolvió la tarjeta nos dijo que le encantaba ser nuestro mozo, que la próxima vez pidamos por él, que todos lo conocían por su nombre en español que él se había elegido (suponemos que será Mariano, pero él lo pronunció así: Bariano. Y nos hizo repetir su nombre mientras salíamos a las 4 de la tarde del restaurant y gentilmente nos saludaba con un “Buenas noches”.

Cómo estudian acá / ¡Cómo estudian acá!

Estuve absorbida en una montaña de tareas. Desde antes del primer día de clases, está disponible la bibliografía que se va a usar en el cuatrimestre (semester). El profesor envía un email de bienvenida con algo de información. La universidad cuenta con un sistema cibernético denominado Blackboard (Bb). Los profesores que quieren utilizarlo para interactuar con sus alumnos cuentan con un espacio por cada materia y, a su vez, los alumnos inscriptos en sus materias son los únicos con acceso.

Si bien las clases presenciales tienen asignados un aula, un día y un horario fijos, los profesores deciden la frecuencia de los encuentros. Ahora bien, cada 3 horas cátedra semanales, se espera que los alumnos trabajen 9 horas más. Estas tareas fuera de la universidad consisten en lecturas, participación en foros posteriores a las lecturas, resolución de cuestionarios, reflexiones personales, escritura de breves ensayos, propuestas de proyectos, análisis de proyectos de compañeros, evaluación de proyectos, y lo que se les ocurra. Estas tareas se envían por Bb, a través del vínculo correspondiente a la tarea, que se cierra a las 23.59 del día de la fecha de vencimiento de la tarea.

En otras palabras: ¡no hay fines de semana, ni feriados! Si bien los profesores tratan de no asignar trabajos necesariamente para el fin de semana, el tiempo es tirano y me encuentro dedicando más de 12 horas semanales a cada una de las tres materias que curso.

Al principio me costó mucho –MUCHO– adaptarme al sistema de Bb y a recordar los plazos de entregas de cada profesor. Además, la intriga de saber cómo clasifican y qué esperan del alumnado ¡me hacían temblar cada vez que recibía un email de los profesores!

La comunicación es muy fluida. Cada profe con su estilo pero todos con exigencias particulares. Dedican mucho tiempo a cada alumno fuera de la clase. Tienen horas de oficina para reunirse con los que piden hablar para atención personalizada. A veces pienso que no tienen descanso. Corrigen concienzudamente. La tendencia es la siguiente: el alumno aprende por lo que hace (Dewey, 1900 y pico), y necesita la guía del profesor. Entonces dejan que cada uno haga sus interpretaciones de las tareas y mande sus trabajos. Todos son válidos y la nota depende del progreso que vayas haciendo del primer trabajo al último y cuando te escuchan en las clases o analizan tus opiniones en los foros. También registran notas por cumplir con las entregas, las participar activamente y acatar las instrucciones.

Desde el primer día, el alumno sabe cuánto vale -en puntaje máximo- cada intervención durante el proceso de aprendizaje. A medida que pasan las semanas, aparecen en tu Bb las clasificaciones que vas recibiendo. Al finalizar el curso, se hace un porcentaje y se traslada a la escala de letras que usan ellos: A, A-,B+,B, B-, C+, C, C- (esta última equivale a un 70 a 73% del posible rendimiento).

Vi que hay una campaña para eliminar las notas de las clasificaciones. Si bien evaluar es necesario, el verdadero conocimiento se evidencia fuera del aula y con posterioridad a los estudios. Mi profesora china lo dijo clarito: “la nota no importa, lo que importa es cómo van aprendiendo”… y uno para sus adentros, aun con mente monocultural, piensa “¡más vale sacarme buenas notas!”